
Opiniones/Propuestas
El principal motivo del abandono de productos de almacén provenientes de la gran industria, es la imposibilidad de conseguir mejores precios que los que ofrece el mercado tradicional. Siempre supimos que tales productos no eran lo que pretendíamos, pero frente a la situación que se planteó a principios del 2023, era imprescindible priorizar la accesibilidad al alimento, tratando de ofertar alimentos de primera necesidad a precios muy conveniente.
Este objetivo se logró durante un largo período, pero entre el reacomodamiento del mercado y las necesidades de comprar alimentos mediante herramientas bancarias de crédito, se produjo una baja significativa en las compras comunitarias y con ello la imposibilidad de utilizar la estrategia de compra masiva para obtención de precios diferenciales.
Por otro lado, los alimentos artesanales, los emprendimientos de la economía social, las producciones cooperativas, o la de la agricultura familiar, siguen careciendo de un sistema de comercialización eficiente. La producción de alimentos artesanales o caseros, con alto valor agregado es el circuito virtuoso que quisieramos estimular. Estos alimentos y este sistema de comercialización alternativo, ofrecen alimentos seguros y confiables, precios justos, espíritu solidario y obsesión soberana.
Por otro lado, creemos que hay que discutir cada rol, porque la compra de alimentos no puede ser una acción pasiva y desvinculada del sistema. Quien compra un alimento no puede obviar su procedencia, su forma de elaboración, o el mismísimo destino de la utilidades de tales producciones.
El desafío ahora es conseguir alimentos de origen virtuoso para completar la canasta a la que estamos acostumbrados.
